
Si tan solo pudieramos decir lo real de nuestras vidas, sería perfecto, no sufrimiento, no secretos, no nada. Nada que perder pero mucho por ganar. No, definitivo, no se puede. Todo es mal, todo es incompleto, falso, incomprensible, incomprendido, temido, mal pensado, idiota, pensamiento oculto. ¿Acaso la sinceridad es buena? Me han dicho que sí, incluso es la perfección a la realidad complementado con demás “buenas cosas”. Entonces en este tiempo ¿de qué vale la sinceridad?, nadie cree al sincero en este tiempo, mientes para que te crean, cuentas verdades para que no te crean.
It´s Complicated.
Me gustaría gritar a los cuatro vientos mi real vida, mi vago socialismo, mi nula relación romántica, mi vicio virtual, mi desorganización diaria, la costumbre de dormir tarde, la desesperación carnal, el gusto por las películas románticas, el odio a los vegetales, la historia de mi primer beso y lo pendeja que soy ante los insectos y los espejos a media noche.
Dirán “anormal ya lo dijiste”, yo digo “¡carajo!, esto no lo lee nadie! Sinceridad pura.
La sinceridad se lleva a cabo diciendo cosas como las que ejemplarmente mencioné anteriormente. Lamentable, si lo gritara. En esta sociedad todo es a base de burlas y rechazos, por eso la sinceridad no se manifiesta a su 100%. Incluso me pregunto ¿la sinceridad aplica a sí mismo? ¡Qué mierda!, sí aplica.
No se si ser sincera contigo, no se si me creas. De hecho, ¿estaré siendo sincera en este post?
Ni puta idea. Ni siquiera se lo sincera que soy conmigo misma.
“A little sincerity is a dangerous thing, and a great deal of it is absolutely fatal.” – Oscar Wilde
Pfffffffffff, todo es tan cierto. ¿Cuánto daño puede hacer una verdad? Si te pones a pensarlo, a veces, más que una mentira...
ReplyDeletecomo dice la canción una mentira que me haga feliz a una verdad amarga,
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